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Puesta en marcha de la Calefacción.

Sin darnos cuenta ya está aquí el otoño (Winter is coming 😉 ) y las temperaturas van a ir poco a poco descendiendo. Así que, es el momento de hacer la puesta en marcha de la calefacción porque en cualquier momento vamos a querer encenderla y antes de hacerlo, conviene comprobar que la presión de la caldera es la correcta.

Una presión entre 1 y 1,5 bar hará que todo marche bien.

Barometro-Caldera

La presión hay que mirarla cuando la calefacción está apagada, ya que una vez encendida, el agua se calienta y la presión sube.

Si por lo que fuera la presión fuese baja, hay que meterle agua, normalmente tienen una llave pequeña en la parte baja de la caldera (mira en las instrucciones de la caldera para saber exactamente cuál es). Lo mejor es abrirla poco a poco, oír el correr del agua y fijarnos en el reloj que marca la presión, para cerrarla cuando se llegue a la presión óptima. Si la abrimos rápido y del  todo, nos puede entrar demasiada agua.

Si nos hemos pasado al llenarla o si por lo que fuera la caldera tiene demasiada presión, podemos reducirla sacando agua de los radiadores, es decir, purgándolos. Podemos ir sacando vasito a vasito y comprobando la presión a cada poco. Hasta dejarla sobre los 1,5 bar.

¡Y ya podemos ponerla en marcha con toda tranquilidad!

Eso si, si una vez puesta la calefacción vemos que algún radiador no calienta seguramente tendremos que purgarlo. Puedes leer este otro manual sobre el purgado de los radiadores que hemos escrito pinchando AQUÍ.

Si tienes dudas o no consigues que funcione bien, llámanos y le buscaremos solución.

Manual para purgar los radiadores.

En este post os enseñamos a purgar los radiadores de la calefacción, o lo que es lo mismo, a sacarles el aire.

Si la instalación tiene purgadores automáticos no hace falta hacer nada, como su nombre indica expulsan el aire automáticamente, pero si no es así, tenemos que hacerlo manualmente.

Algunos recomiendan hacerlo una vez por temporada, antes de encender la calefacción, pero según nuestra experiencia, muchas veces no es necesario.

Solo lo recomendamos si una vez puesta en marcha la calefacción, detectamos que algún radiador está frio en la parte superior o se escucha un ruido, como un gorjeo molesto.

Si es lo que les pasa a tus radiadores, puedes purgarlos. La operación es sencilla. La mayoría lleva un purgador en uno de sus extremos superiores. Normalmente llevan una ranura para abrirlos con un destornillador plano (también pueden ser de cuadradillo o de rosca).

Empieza por el radiador más cercano a la caldera y con la calefacción Purgar radiadorapagada. Coloca debajo del purgador un vaso (en espacios estrechos puedes cortar un tetrabrik y usarlo como recipiente) para que recoja el agua que pueda escaparse. Abre un poco el purgador y deja que el aire vaya saliendo. Cuando empiece a salir agua de continuo, ciérralo. Ten cuidado de no abrirlo mucho porque podría escaparse el agua a chorros.

Realiza la misma operación en todos los radiadores que hayas detectado con anomalías (zonas frías o con ruido).

Cuando hayas terminado y antes de encender otra vez la calefacción es muy importante que revises la presión de la caldera, ya que al sacarle aire y agua, la presión habrá bajado. Si está baja, métele agua hasta llegar a 1 / 1,5 bar.

A veces los radiadores no tienen purgador o aun purgándolos, no funcionan bien. Es el momento de avisar a un profesional. Llámanos y le buscaremos la solución.

Para saber cómo se mete agua a la caldera mira nuestro post “Puesta en marcha de la calefacción”. Y si tienes dudas…llámanos.

Individualizar el consumo de la calefacción central.

Estrenamos el año con una noticia que va a afectar a todos aquellos que tengan calefacción central. Parece que nunca va a llegar pero se van acercando las fechas para cumplir con la normativa que obliga a individualizar el consumo de la calefacción en las instalaciones centrales, lo que hará que cada uno pague realmente por lo que consume.

La fecha límite es el 31 de Diciembre de 2016, y si, ya sabemos que todavía quedan 24 meses, pero al ser un tema comunitario también sabemos que todo se alarga mucho.

Nosotros ya hemos empezado ha realizar los primeros trabajos de individualización y aun con el coste inicial que supone, los clientes están muy satisfechos del resultado y del ahorro conseguido.

Os dejamos un articulo sobre este tema que han publicado en la página www.caloryfrio.com y que nos parece que explica y resume el tema muy bien:

 

La Directiva 2012/27/UE relativa a la eficiencia energética obliga a los españoles que tienen instalaciones centralizadas de calefacción a instalar contadores individuales en su vivienda para medir el consumo de calefacción, refrigeración o agua caliente sanitaria, lo que afectará a más de 1,5 millones de hogares en España. Esta obligación pone como fecha límite para la instalación de contadores individuales en los hogares el 31 de diciembre de 2016. A partir de este momento el sistema de cálculo por coeficientes, por la que se hace una estimación del gasto en función de los metros cuadrados que tenga el inmueble, pasará a la historia y cada hogar pagará de forma individual, en función de la energía que consuma.

En España se estima que hay más de un millón de viviendas con instalaciones centralizadas de calefacción, ya que este tipo de distribución de calefacción por columnas era muy habitual en las construcciones de los años sesenta y setenta. Los sistemas que las calefacciones centralizadas conllevan multitud de desventajas a nivel térmico: consumo energético alto, derroche e ineficiencia energética, distribución desequilibrada de la calefacción por el edificio,…

A partir de 2016 los edificios con sistemas de calefacción centralizada deberán de haber ajustado sus instalaciones a la nueva normativa e individualizar el consumo de la calefacción mediante diferentes sistemas de medición como los contadores de consumo individuales o los repartidores de costes de calefacción.

Individualizar el consumo mediante repartidores de costes:

En esta ocasión nos centraremos en las ventajas de instalar distribuidores o repartidores de costes de calefacción, que son pequeños dispositivos electrónicos que instalados sobre los radiadores de cada vivienda nos permiten medir de forma individual el consumo de calefacción en instalaciones centralizadas.

Cada repartidor consta de una envolvente o carcasa que cubre la electrónica, dos sensores de temperatura, una unidad de cálculo, una pantalla LCD en la cual se pueden visualizar los valores de consumo, una fuente de alimentación (batería), y un mecanismo de precintado, que tiene como misión proteger el repartidor de costes de calefacción de manipulaciones no autorizadas.

De acuerdo con la norma EN 834:1994, los distribuidores de costes de calefacción miden dos temperaturas: la de la superficie del radiador y la temperatura ambiente de la habitación donde el radiador está instalado. Tal y como refleja la norma UNE-EN-834:1994, el repartidor de costes de calefacción ha de ponerse en relación con el radiador de donde se encuentra instalado, ya que cada repartidor debe de programarse en relación a una series de factores definidos en la mencionada Norma UNE-EN-834:1994. .

La información de la emisión de cada radiador se transmite por radiofrecuencia de manera mensual o anual y los datos se envían a un sistema de recogida de datos que permite a la empresa encargada de gestionar las mediciones recoger de forma sencilla y rápida los valores de todos los repartidores instalados. La individualización del consumo de calefacción tiene grandes ventajas ya que existe un mayor control sobre la instalación y además, se estima que se obtienen ahorros entre un 20 y un 35% .

Esquema cale central

Válvulas termostáticas para controlar y regular la temperatura

Si además, acompañamos esta modalidad con la instalación de válvulas termostáticas en los radiadores mejoraremos la eficiencia energética de la instalación, consiguiendo un mayor control en el consumo de calefacción en el hogar que, recordemos, es el sistema que mayor gasto en energía genera en el hogar (un 46%), y por tanto, un mayor ahorro energético.

Válvula termostática

Las válvulas termostáticas nos ayudarán a regular la distribución del caudal de agua por toda la instalación en función de si el cabezal de la válvula está abierto o cerrado. Además, en el caso de que sean programables, tendremos un control absoluto sobre el consumo de energía de los radiadores, pudiendo elegir cuáles funcionan o no y a qué temperatura.

La individualización del consumo de energía nos ayudará a hacer un uso más eficiente y racional de los recursos energéticos en el hogar.

 

Esperamos que el articulo haya aclarado muchas dudas sobre este tema, pero de no ser así o si quieres alguna aclaración más o un presupuesto para tu comunidad, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Desde Danena estaremos encantados de atenderte.

 

¿Conoces las válvulas termostáticas de los radiadores?

¿Sabes para qué sirven las válvulas termostáticas que instalamos en los radiadores?

Se instalan en vez de una llave normal (las de abrir o cerrar el radiador) y su cometido es regular el funcionamiento del radiador según la temperatura que deseemos en esa habitación.56353681

 

Dentro de la válvula hay un termómetro que controla la temperatura ambiente y en cuanto se alcanza la temperatura que le hemos pedido, la llave se cierra automáticamente, evitando que la caldera tenga que alimentar ese radiador. En cuanto la temperatura baja de la elegida, volverá a abrirse la llave y calentará de nuevo.

Con este sistema podemos elegir la temperatura individualmente en cada estancia. Conseguimos un confort individual y un ahorro considerable, ya que al evitar que la caldera tenga que alimentar a los radiadores que alcancen la temperatura, trabajará menos y por tanto, gastará menos energia (gas, gasóleo,…).

Es cierto que equipar un radiador con una válvula termostática es algo más caro que hacerlo con una llave normal, pero también es cierto que por cada grado centígrado de más temperatura de la deseable, en una vivienda media, el coste energético se incrementa hasta en un 7%. Por lo tanto, se trata de una pequeña inversión rápidamente amortizable.

¿Todo listo para Navidad? Que no falte el calor en tu hogar.

Comedor-Navidad-Danena¿Tenemos todo listo para Navidad? ¿Recibimos a la familia en casa y no hemos tenido tiempo para avisar al calefactor para que nos haga la puesta en marcha de esos radiadores que todos los inviernos se resisten a funcionar bien?

Te recordamos que en nuestro blog tienes un par de tutoriales para la puesta a punto de los radiadores y la caldera. Si lo necesitas, échales un vistazo.

Que no falte el calor en tu hogar.

¡Feliz Navidad!

Eguberri on!

Cómo purgar los radiadores

purgar-radiadores1En este post os enseñamos a purgar los radiadores de la calefacción, o lo que es lo mismo, a sacarles el aire.

Si la instalación tiene purgadores automáticos no hace falta hacer nada, como su nombre indica expulsan el aire automáticamente, pero si no es así, tenemos que hacerlo manualmente.

Algunos recomiendan hacerlo una vez por temporada, antes de encender la calefacción, pero según nuestra experiencia, muchas veces no es necesario.

Solo lo recomendamos si una vez puesta en marcha la calefacción, detectamos que algún radiador está frio en la parte superior o se escucha un ruido, como un gorjeo molesto.

 

Si es lo que les pasa a tus radiadores, puedes purgarlos. La operación es sencilla. La mayoría lleva un purgador en uno de sus extremos superiores. Normalmente llevan una ranura para abrirlos con un destornillador plano (también pueden ser de cuadradillo o de rosca).

Empieza por el radiador más cercano a la caldera y con la calefacción apagada. Coloca debajo del purgador un vaso (en espacios estrechos puedes cortar un tetrabrik y usarlo como recipiente) para que recoja el agua que pueda escaparse. Abre un poco el purgador y deja que el aire vaya saliendo. Cuando empiece a salir agua de continuo, ciérralo. Ten cuidado de no abrirlo mucho porque podría escaparse el agua a chorros.

Realiza la misma operación en todos los radiadores que hayas detectado con anomalías (zonas frías o con ruido).

Cuando hayas terminado y antes de encender otra vez la calefacción es muy importante que revises la presión de la caldera, ya que al sacarle aire y agua, la presión habrá bajado. Si está baja, métele agua hasta llegar a 1 / 1,5 bar.

A veces los radiadores no tienen purgador o aun purgándolos, no funcionan bien. Es el momento de avisar a un profesional. Llámanos y le buscaremos la solución.

Para saber cómo se mete agua a la caldera mira nuestro post “Puesta en marcha de la calefacción”.